A menudo, explicar a los niños pequeños ciertos temas de matemáticas puede resultar un mundo. Es por eso que se recomienda hacerlo con materiales que ellos puedan tocar para comprender los conceptos básicos.
A muchos niños les cuesta entender las fracciones ya que ver los números uno debajo de otro con una línea en medio rompe su lógica numérica habitual. Pasan de entender que 4 es más grande que 1, a ver que 1/4 es más pequeño que 1/2. Por eso, si pueden tocarlo y verlo, el aprendizaje es mucho más sencillo.
Una fracción consiste simplemente en repartir una cosa entera en varias partes iguales.
Si tenemos una pizza entera y la partimos en trozos desiguales, el hermano que reciba el trozo pequeño se enfadará. Para evitarlo, es fundamental aprender a partir en trozos iguales.
Por ejemplo, 2/4 significa que de 4 trozos totales, cada uno de los dos hermanos toma 2.
Para introducir las fracciones, se recomienda empezar con las nociones básicas que los niños escuchan en su vida diaria: mitades (1/2), tercios (1/3) y cuartos (1/4). Esto es muy intuitivo, como cuando decimos que falta "media hora" o "un cuarto de hora".
Aquí la lógica se rompe: cuanto más grande sea el número de abajo (denominador), más pequeña es la fracción (siempre que el número de arriba sea el mismo). Para comparar 1/4 y 2/6, lo ideal es simplificar: al dividir 2/6 entre 2, obtenemos 1/3. Como 4 es mayor que 3, 1/4 es menor que 1/3.
En este curso, como ya dominan las tablas de multiplicar, es el momento perfecto para introducir el concepto de fracciones equivalentes (como ver que 1/2 es igual a 2/4) mediante el refuerzo de actividades en casa con objetos tangibles.
En resumen, es mucho más sencillo explicar fracciones mediante la observación y el juego que directamente con números. ¡Lo más importante es que ellos puedan verlo y tocarlo!.